Mostrando entradas con la etiqueta Matías Cajal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Matías Cajal. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2014

Actuario

de Matías Cajal

Me lloro en piedras                            
me como las comas,
me aguo las llamas
me colmo de coplas
me arropo de frio
me entropo de calor.
Desplumo de humo
despunto y me unto

me callo y me uno.

Atardece

de Matías Cajal

Atardece
en viento suave,
yo me resisto a prender
la luz.

Y como la costumbre
y la patria mandan
preparo el mate.
Mientras miro
el cielo,
que toma esos colores
donde recobramos
la conciencia
de lo inmeso,
que es alejada de nosotros
por las minucias de lo cotidano,

Mi ventana me deja verle un poquito
pero me reconforta y es suficiente,
y de a poco
me saco el peso
ese que nos hace creer que somos indispensables.

La oscuridad
aviva mi torpeza,
rebalso el mate,
pateo una zapatilla
me golpeo con un mueble.
Nada amable
es esta oscuridad lagartijosa
con mis extremidades.

Pero yo me resisto a prender
la luz,
si lo hago
apago el cielo.
Recupero mi conciencia
De hormiga

Me reubico geográficamente
en mi físico,
en mi espectro.
Acepto el rechazo
de los No,
y la inexperiencia
que acarreo,
la Boludes
que poseo.

No la acepto negativamente
sino
divertidamente;
porque
es la chispa

que prende la risa.

Brevedad eterna

de Matías Cajal


Estoy despejado,
llovido en luz,
el tiempo no me existe
la velocidad
me come
e presente,
al que no logro adherirme,
presencia me exige
con un berrinche,
me mira tramposo,
con mentiras
y un bigote.

Mi pequeña-grandeza reside
en alejar la pereza,
en no ser presa
del reproche.
Pues que cada uno
se haga cargo
de su corazón che.

Que se me anochece
la felicidad
instantáneamente que la siento.
Que se me adormece
la tranquilidad encima
suspirando vencida.

Que me mecen
los vientos,
esparcen la ignorancia
de mis conocimientos.
Es que la abundancia
de un nuevo invento,
castra
el ronquido del aburrimiento.

Oponerme a este vendaval
no podre,
de salvarme
lo intentare,
de amargarme
antes, esperanzare.
Sentiré pensando
que hare,
partiré sabiendo
que regreso




Soportar la vida
con un corazón
La mente y los huesos,
abominable y monstruosa
a veces me come por completo,
con sus sorpresas
o cambios rápidos
tardo!
tardo!

pero me adapto.

Cuando soy pájaro

de Matías Cajal

Se mezclan
las emociones
con los olores.
Los sonidos
con los colores.
me despliego
en los segundo
sin pensamiento
alguno

Me nado
te alo.
Me regalo
a tus ojos
a cambio de
una sonrisa.

Me regalo
a que no tengamos
Prisa,
A que el tiempo nuestro
cobre un
valor
inmaterial-expansivo
que avanza lento.

Me embriago
de vos,
te abrigo
con los brazos
de mis abrazos.


De los sueños cotidianos

de Matías Cajal

Y yo con un ranchito
ya estoy alegre,
mientras el sol le entre
y la lluvia le golpee,
mientras tu sonrisa me rodee.

Y le crezcan arboles verdes
que se llenen de pájaros silvestres,
si vos me abrazas fuerte
el invierno pasa

velozmente….

Implosivle

de Matías Cajal

Implosivle es…

Esas ganas de querer
hacer que rime
inodoro
con flores,
tacho
con pochoclo,
reventar
con plancha,
puchero
con reja,
recoveco
con cejas,
licuadora
con mondongo,
tronco con
pinche,
pectorales
con promesa,
pistola
con amor
o cuchara
con nave espacial
o tubería
con estrella.

Rosa moqueta
con chinchulín,
vomito
con chiste,
bonito
con putrefacción,
hermosa
con sarna,
apuñalado
 con paraíso.

Esa manera
implosivle (con ve corta implosivle)
de electrificarse
con el lenguaje
que amo tanto.


Material-morfosis del yo

de Matías Cajal 
El poder y el tener
se trago al cielo
y comió a dios
ósea comió al prójimo
y te comió a vos.
Se va a comer tu perro
y la canción que gusta.
y a cualquiera que se oponga
a su Yo.
Lo devorara y defecara

en forma de ser “superior”.